El artista apostoleño Andres Paredes vuelve a mostrar en Misiones con Tierra Adentro

Actualidad Por REPORTE DIGITAL
La muestra “Tierra Adentro”, del artista Andrés Paredes, oriundo de Apóstoles, será inaugura-da el 10 de agosto a las 18h en el Museo FAyD de la Facultad de Arte y Diseño de la Universidad Nacional de Misiones. Tinogasta 139, Oberá Misiones, desde el 10 de agosto al 30 de septiembre de 2022.
DSC_2271-696x464

Cada visitante se encuentra en un escenario de diálogo de polos. Tierra y oro. Plantas y bichos. Naturaleza y artificio. Fruta y coseche-

Con papeles calados, esculturas chicas y grandes, cuadros, e instalacio­nes. Paredes arma un espacio para explorar sin guía y cuestionar ¿qué llevo en mi tierra adentro?

Después de 8 años, el artista vuelve a sus orígenes con obras inéditas mez-cladas con obras premiadas del Salón Nacional de bellas artes y obras de su reciente muestra Rojo Toro. Modernizando lo folklórico en su manera tan natural y particular. El Misionero vuelve con orgullo para introducir sus nuevos bichos del inconsciente a la naturaleza con lo cual se inspira tanto. Tierra. Sangre. Mariposa. Yerba. Oro. Tacurú. Pindó. Se entrelazan para fundirse en un mundo en el que cada espectador vislumbrará el suyo.

 

Traducciones de Tierra

¿Qué llevas a la tierra? ¿Cómo son tus frutos, tu cosecha? Paredes ofrece un ensayo visual de combinaciones diaspóricas y alejadas. Un escenario contem-plativo para ubicarnos dentro de estos ámbitos. Fruta y cosechero. Tierra y oro.

¿Por qué la tierra no tiene el mismo valor que el oro? ¿Qué crece del oro?

¿Qué nutre su brillo? Nos reciben organismos sacados de su mundo interior, fuera de sus lugares naturales. Pasamos dentro del tacurú, que construimos con acciones en nuestros universos privados. Somos vías y comunidades de tantas ideas trabajando todas juntas. Nuestra tierra se convierte en protec­ción, hogar, organización, fruto del trabajo hecho de nuestras partes tan dis-persas. Tierra adentro.

Como con una lupa y visión panorámica, entramos a un mundo micro para encontrarnos con los organismos en sus múltiples formas traducidas. Sus cuerpos hechos de ponchadas de yerba, teñidos por el barro, sudor “tarefero” y tierra roja. Hechos de pindó –frutas, flores, ramas–, perdiendo sus contextos naturales para renacer en conjunto. Hecho con la sangre del mismo artista que con el tiempo y el aire, muestra sus matices. Hecho de lazos familiares, una historia encarnada en apellido, un mural familiar. Dando contexto, cala­dos de yerba en oro, un ñandutí de tierra en forma de la baldosa jesuítica, madera de flora imaginada, la poesía en colores, papeles con la ceniza, como evidencia del cambio y desafío sobrevivido.

Traducciones de tierra al lenguaje de chicharra, que salió de la tierra para volar. A la termita, que construyó una ciudad para resistir. Al hombre, que con su sangre encuentra el arte de su linaje. Al apellido que da protección, hogar, organización, un fruto del pasado.

La termita queda blanca sin tener que salir al sol. La chicharra sale pálida y con solo una noche endurece, mientras que brilla y canta, buscando cómo plantar futuro. ¿Por qué la tierra no tiene el mismo valor que el oro si tiene tantas formas? Más allá de nuestro afuera, que puede parecer tan diferente a cada bicho aquí mostrado, ¿cómo es nuestra traducción de la tierra? Nuestro “tierra adentro”.

Te puede interesar